El viaje que puede cambiarlo todo
Hay momentos en la vida en los que una sutil intuición empieza a cobrar fuerza en el pecho: la certeza de que el ritmo cotidiano, con su inercia de horarios, pantallas y compromisos automáticos, ha comenzado a adormecer nuestra capacidad de asombro. Vivimos en una época que premia la productividad constante, la hiperconexión y la
